QUIÉNES SOMOS

Somos un grupo de personas que desde hace tiempo estamos trabajando individualmente para ayudar a los animales que están en la calle. Decidimos encontrarnos, unir esfuerzos y buscar soluciones definitivas para cambiar la situación de estos callejeros. No pertenecemos a ninguna institución pública, ni privada, ni tenemos fines de lucro. Nos fuimos conociendo a través de las redes y comenzamos a trabajar con los mismos objetivos.

Por eso, estamos en consulta permanente con todos los actores que están vinculados a estos temas: instituciones públicas y privadas, voluntarios, especialistas y profesionales.

Somos muchas personas de distintos lugares del país y del exterior, de distintos sexos, con profesiones y ocupaciones bien diferentes; unos trabajamos, otros no, algunos tenemos familia humana, otros gatuna y canina, y muchos, ambas. Siendo así, de procedencias y experiencias tan diferentes, nos hemos ido encontrando y nos unimos porque tenemos algo en común:

amamos a los animales y queremos cambiar la situación.

Algunos de nosotros rescatamos animales diariamente, otros llevamos a esterilizar, o apoyamos económicamente a otros que hacen lo mismo, también proporcionando hogares transitorios, consiguiendo adoptantes, o colaborando con refugios y protectoras. Algunos simplemente participamos en las redes, compartiendo y difundiendo, permitiendo que los animales perdidos encuentren a sus dueños, o que los abandonados tengan por fin un hogar. A veces nos toca velar por el bienestar de animales con dueños irresponsables, denunciando, rescatando e intentando encontrar soluciones. Pero todos estos esfuerzos individuales o de pequeños grupos, si bien solucionan situaciones puntuales, no alcanzan para cambiar la situación. Perros y gatos siguen reproduciéndose sin control de ningún tipo. Muchos son abandonados por diferentes motivos, otros se pierden sin poder volver jamás a casa.

Ante esta realidad, decidimos acercarnos, estudiar, preguntar y buscar soluciones, y así se van sumando más y más personas que quieren aportar su grano de arena.

De cada obstáculo intentamos hacer una oportunidad, y así es que comenzamos a diseñar un sistema que abra puertas, responda y vaya llenando vacíos. Conociendo las necesidades, podemos saber qué pedir, qué hacer, y cómo caminar hacia nuestro objetivo común:

un país con CERO CALLEJERO.